Una ruta diferente, comenzando con que fuimos 85 personas, de las cuales seis eran niños, y fue una delicia oír sus risas y ver sus juegos. ¡Incansables!
Una ruta circular, saliendo y regresando del pueblo de Amaya, donde pudimos admirar el gran macizo rocoso que forma la Peña Amaya, con sus paredes verticales que parecen cortadas con cincel. Sin arboleda, con muy poca vegetación de pequeñas plantas, y por donde el viento campea a sus anchas. 

Durante toda la ruta los buitres nos acompañaron con su vuelo majestuoso aprovechando las corrientes, sin apenas mover sus alas. También pudimos observarlos posados en la roca. 

Desde la altura de la peña pudimos ver el inicio de Tierra de Campos, la gran llanura donde el hombre ha dejado su huella en el labrado de la tierra.
Destacar la buena organización con Santi, Feli, y, sobre todo, nuestro guía David, que nos explicó la historia de aquellas tierras contestando a nuestras preguntas con la amabilidad que le caracteriza.
Un día estupendo, con mucha belleza a nuestro alrededor y en buena compañía.

Fotos de Angeles Alvarez y Sergio Grande.

PEÑA AMAYA

NOTA: Las imágenes que aparecen en el blog han sido realizadas con una finalidad meramente creativa y en ningún caso tienen un uso comercial o pretenden perjudicar o faltar al respeto a las personas que pueden aparecer en ellas. Si alguien se identifica en alguna y no desea aparecer en ella, puede ponerse en contacto con la Asociación y la eliminaremos.


0 commentarios

Deja un comentario