¿Porqué Sépoque?

Sépoque nace de la ilusión y las ganas que tengo por hacer sesiones de fotografía artística, donde uno de los temas principales sea el vestuario ( es éste caso de época) ya que está vinculado con una de mis grandes pasiones.
Con mi fotografía quería hacer algo diferente, hacer que el espectador viaje en el tiempo, crear historias o cuentos (llamados foto-cuentos) para que así tuvieran una forma y un porqué para hacernos soñar.

¿Cómo lo hice?
Para organizarme, primero partí de un pequeño boceto sobre la idea que tenia del vestuario en la cabeza.
A partir de ahí, me hice con él, siendo vestuario de época victoriana.
 Después surgió el resto; el lugar, las poses, el atrezzo…etc.
Contacté con la casa antigua que me podía servir como escenario, después de haber hablado y buscado por diferentes zonas.
Fui un día a verla, para hacerme una idea de la luz, el espacio y los muebles, entre otros, par a ver que podía hacer. Y si mis ideas, se podían llevar a cabo. 
Al mismo tiempo, fui contactando con personas para que me acompañaran en esta aventura, algunos como fotógrafos ( Luis Peral y Bernar Brime) y otros como modelos ( Ariana V., David Torralba y Marián).
Al final, después del gran día, se editaron (minimamente) las fotos.
Terminando con la  selección de las finales que iban a ser publicadas con esta historia que a continuación vais a leer.

Comienza un nuevo día, y al despertar se da cuenta de algo, pero sigue con sus tareas, el Barón y Lady ya están en sus que aceres…

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Lady A. se pregunta cuándo llegará…

Mientras, Srta. M., piensa en que le pudo pasar…y si algún día volverá  a la realidad.

Él concentrado, ojea un libro sin parar. Pues quiere hallar una respuesta al enigma que va a pasar…

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

No parpadees, pues te perderás a la Srta. M guardar sus sueños más profundos bajo llave para que así,

Nadie pueda destruirlos.

Sólo un parpadeo más, y el Barón Don D. esconderá un oscuro secreto bajo las sábanas,

Mientras que la doncella limpia las manchas de la verdad.

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Cae la noche, con luna llena, de pronto, un ruido, y un silencio atronador…

Toca Reflexionar… ¿Qué es lo que está pasando?

Mientras, se consume el tiempo y se esfuma con el humo.

Se toma un sorbo por lo que vendrá, pues todo puede ocurrir, o tal vez no,

Todo puede ser descubierto… o no…

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Son en punto, y tranquila se toma su taza de té,  disfruta de su aroma, de cada sorbo, de su calidez.

 Está feliz, pues su plan está en marcha.

Se levanta y se dirige hacia el ventanal,

Abre los portones y se asoma discreta y elegantemente para verle llegar desde la sombra.

Antes de reunirse con él,

Se mira en el espejo, se retoca y piensa en todo aquello que pudo ser…

Hasta aquí puedo narrar , pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Hace sonar los últimos acordes.

A un extremo de la sala, se encuentra el Barón contemplándola,

Mientras da la última calada, pues saben que jamás volverán a este momento.

Hasta aquí puedo narrar , pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Ya es tarde, muy tarde. Abre con sigilo, se asoma por lo que pueda encontrar,

Al no ver nada suspira, y con amargura traspasa la puerta.

Ebrio, intenta subir por las grandes escaleras y se para a pensar,

 ¿Qué hay de mí?… ¿Merezco esto?… ¿Qué me está pasando?… ¿Porqué éste cambio?…

Cada vez más asustado, no puede avanzar, por cómo actúa… ya no es él…

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Lady A. escoge de la biblioteca su libro favorito para volverlo a leer, pues no se cansa.

Va hacia la otra sala, se sienta en la mecedora al lado de la ventana,

pues no hay cosa más placentera que leer con el calor natural y los destellos del sol que entran a través.

En la cocina el varón se toma su taza de café y lee el periódico como cada mañana. Pero se sigue sintiendo extraño, después de la oscura y alargada noche que vivió.

No es solo por la pesadez del alcohol, sino por lo que sabe que va a ocurrir…

Pues nada puede hacer al respecto. No puede luchar.

Mira la hora, se está haciendo tarde, se termina de vestir

 y se calza su sombrero para poder enfrentar lo que viene…

Mientras Srta. M. mima el objeto protagonista, pues dentro de poco se verá en acción.

Algo muy malo, feo y terrorífico está a punto de pasar…

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

El Barón tranquilo consulta un libro, mientras la Srta. M. nostálgica se pregunta si podrá ser suyo, pues le ama.

Mientras en otra sala, Lady A. cierra todos los ventanales y puertas, pues no quiere que nadie escuche la tragedia que va a ocurrir. Ella está preparada para acabar con su rival.

Cae la noche, está oscuro, pues no hay Luna, se escucha tronar y el agua de la lluvia caer…

Lady a. se levanta, se viste y baja por la gran escalinata, y allí se encuentra con él, y le dice: – todo irá bien.

Él se resiste, por si les pueden descubrir, pero no puede más, pues sabe que no está bien. Se siente embrujado… Sabe que ella posee un poder superior, un poder mágico del que no puede escapar.

Suben a la habitación… Llega la madrugada y Lady A. se levanta con sigilo, coge la llave maestra. La llave que abre el cuarto donde está se secreto escondido.

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Sumergida en un profundo sueño Lady A. se despierta, pues oye el trotar de un carro tirado por caballos.

Se asoma por el balcón, observando cómo ha llegado otra vez a casa. No aguanta más.

Va hacia la habitación y coge la pistola. Pues está en sus manos que ocurra la tragedia.

Aparece delante de ella, y la apunta con la pistola. Intenta apretar el gatillo…pero no puede. No es capaz.

La víctima echa a correr y se esconde en el patio. Desde la balconada, el Barón también la apunta para acabar con su vida, y de pronto, dispara- ¡Buumm!

Alicaído y aturdecido por lo que acaba de ocurrir se apoya su mano en la pared para sujetarse.

Lady A. al oír el disparo se siente libre y sale al balcón para respirar, libertad, con ganas de volar, de flotar por el cielo como lo hace su personaje de su novela; M. Poppins.

Hasta aquí puedo narrar ,pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Llega el anochecer y la casa habla con su crujir, Lady A. baja, se asoma por la puerta entre penumbra. Le ha parecido ver una sombra, pero no ve nada.

El Barón D, y Lady A. brindan celebrando su triunfo pues nadie podrá separarlos. Como prueba él le pasa el objeto que ha acabado con sus males.

Hasta aquí puedo narrar, pues debéis imaginar lo que va a pasar…

Al fondo del mirador, se encuentra esperando ansiosa la muerte para dar caza.

¿Ser o no ser capaz? Como alguien puede acabar así… La dualidad del bien y del mal, la vida y la muerte,

Tan contrarias pero tan iguales.

El Barón va a su encuentro, pues algo importante quiere contarle. Entra en el Salón, y no puede creer lo que está viendo, sus ojos llorosos solo le dejan ver la situación, un brazo sin vida, con la pistola y un vaso derramado.

-¡No puede ser!- exclama.- ¿pero cómo…?- ¿cuándo?.. Casi no puede hablar, mira a su alrededor y analiza la situación. Huele el licor y se da cuenta que está envenenado.

Se pregunta el porqué de la pistola pues no entiende. Tras pensar, solo un segundo, se da cuenta.

Es una trampa. ¿Pues porqué quería Lady suicidarse?- no tenía sentido. Tenía que ser eso. Una trampa.

Pues solo una persona astuta ha podido envenarla…

Y ahí está, el final de la tragedia. Pues Lady A. ha sido traicionada por su rival. El Barón, se siente muerto en vida ¿pues qué va a hacer ahora, si Lady ya no está?.. Y su venganza por ello no podrá ser ejecutada, pues su asesina, Srta. M. tampoco está en vida.

Solo él y el silencio. Solo él y sus lágrimas de pena. Sólo él y su amor dormida.

Fin

Categorías: Socios

Deja un comentario